Un Clivage (término anglicismo que en español significa escisión, disociación o segmentación y fractura): es una división de la sociedad en dos bandos opuestos que está determinado por la posición de los individuos en la estructura social y que, como son tan importantes para los individuos, acaban generando alineamientos entre los bandos de la sociedad y los partidos. Los partidos políticos actúan como alianzas en conflicto sobre políticas y fidelidades a valores dentro de un cuerpo político más amplio, que intentando superar esos conflictos buscan que los ciudadanos se alíen entre ellos por encima de los enfrentamientos que generan esas líneas de tensión.

Originalmente, los primeros investigadores académicos señalaron que no era tan importante ¿qué partido se vota?, sino ¿qué partidos existen?, es decir, el VOTO deja de ser central, pues lo que importa es la oferta de partidos que hay en el sistema (las opciones a elegir). Es más importante conocer el sistema de partidos que hay, que conocer qué hacen todos y cada uno de los votantes.
Con esto, la pregunta se transforma: Ya no nos interesa ¿QUIÉN VOTA A QUIÉN?, SINO: ¿QUÉ SISTEMAS DE PARTIDOS EXISTE? y ¿A QUÉ SE DEBE QUE EXISTA ESE SISTEMA DE PARTIDOS Y NO OTRO?

Cuándo uno sabe esto, la pregunta de ¿por qué la gente vota, lo que vota? Se contesta sola.

La configuración de un sistema de partidos está dada por la historia de esa sociedad. Siendo la política una manera de regular los conflictos de la sociedad, La aparición de partidos es consecuencia de los conflictos que hayan existido en ella.

Valores políticos como causa del voto: Las sociedades están divididas por diversos conflictos, que generan varios bandos, y todos ellos estructuran a la sociedad. Cada uno de los bandos existentes en esas sociedades acabó creando productos culturales, artísticos y políticos. Así es como fueron apareciendo los partidos políticos que representaban a uno u otro bando, si había un bando de los trabajadores, entonces habría un partido de los trabajadores, si había un bando de católicos, apareció un partido de católicos. Los partidos se forman sobre una estructura social establecida, y es por eso que se presentan como el partido de tal o cual bando, estableciendo lazos con un sector de la sociedad porque su propia existencia se debe a aquel sector social.

Los partidos representan un bando del clivaje, donde los electores votan por una cuestión de identidad (no es una elección), votan por aquél que les representa porque forman parte de su grupo, no por considerar otros elementos como (carisma, evaluación de políticas, rendimiento, etc.), el voto es automático: cada persona vota al partido que pertenece, al bando que le pertenece. Los partidos se comportan simultáneamente como agentes de conflicto, agentes de movilización e instrumentos de integración de comunidades locales en la nación o en una federación más amplia.

En la combinación de clivajes existen varios supuesto, por ejemplo el llamado “Superposición de los Clivajes”, que se da cuando existen dos clivajes, sin embargo,  los ciudadanos que están en un bando de uno de los clivajes son a su vez los mismos que están en el otro bandos de otro clivaje; es decir, los ciudadanos pueden pertenecer a los dos clivajes. Por ejemplo, en Irlanda del Norte existe un clivaje de denominación religiosa (que divide al país entre católicos y protestantes) pero también existe un clivaje de origen nacional (que divide al país entre los de origen autóctono inglés y los inmigrantes británicos del siglo XVIIII). Sería entonces como si fuera un solo clivaje.

Otro supuesto se da cuando existen dos clivajes que se yuxtaponen si no existe ninguna relación entre ellos. No es posible establecer cuál va a ser el bando que va a prevalecer, pues aquí los clivajes compiten entre sí para la determinación del voto. La pertenencia a un bando en un clivaje no permite pronosticar a qué bando pertenecerá en el otro clivaje. Por ejemplo: En Holanda, existe un potente clivaje de denominación religiosa pero también existe un potente clivaje de clase. Los católicos no necesariamente son obreros, ni los calvinistas, los holandeses se identifican a través de las dos divisiones: hay unos que son católicos y burgueses, otros calvinistas obreros, otros católicos obreros y otros calvinistas burgueses.

El tercer supuesto de los clivajes se da con contradicción entre clivajes. Esto ocurre cuando un elector manifiesta alineamiento con un partido por efecto de un clivaje pero también manifiesta un alineamiento diferente con otro partido por efecto de un segundo clivaje. Ejemplo: árabes israelitas de clase alta (que votan al Partido Laborista, que es un partido de clase obrera pero de origen árabe, cuando deberían votar a un partido que lo representara como clase burguesa), en este caso, pueden ocurrir dos cosas: que el elector acabe eliminando una de sus identidades, prescindiendo de la otra o que alterne sistemáticamente una por otra.

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Un comentario sobre “Partidos Políticos producto de los clivajes

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